Fuentes judiciales acaban de clarificar la secuencia mortal. Los delincuentes, que tienen antecedentes, no robaron ningún comercio previo al abordaje del vehículo donde estaba la víctima.
Fue en 25 y 72, que aprovecharon la luz roja del semáforo para bajar a la madre y acelerar.
Al parecer, también quisieron sacar a la nena, pero quedó enganchada del cinturón de seguridad, abajo del rodado, y la arrastraron más de 10 cuadras.
Los voceros usaron la palabra escalofriante para describir la escena que encontraron.
La madre de Kim, desesperada para que bajen a la nena, se subió a una camioneta que justo pasaba por el lugar y salió a perseguir a los criminales.
Estaba a unos 60 metros de distancia cuando se estrellaron en la zanja.