El hecho ocurrió el lunes por la noche en una vivienda ubicada en la calle 3 entre 38 y 39. Según fuentes policiales, la mujer estaba intentando dormir cuando escuchó ruidos provenientes de la calle. Al asomarse por la ventana de su dormitorio, descubrió que tres delincuentes ya se encontraban dentro de su domicilio.
“Dame la plata, dame la plata”, fue el primer grito que escuchó antes de ser reducida y amenazada. Uno de los atacantes, aparentemente menor de edad, estaba armado, detallaron voceros del caso.
Pese a no ofrecer resistencia, la víctima fue golpeada en el rostro y los brazos, y sufrió una agresión extrema: los ladrones intentaron asfixiarla colocándole las manos sobre la boca y la nariz, y luego le arrojaron agua hirviendo en las manos, causándole severas quemaduras.
Tras el ataque, los delincuentes robaron las llaves del auto de la mujer —un Ford Focus—, lo cargaron con objetos de valor y se dieron a la fuga.
Este nuevo episodio de violencia refuerza la preocupación de los platenses, que sienten que los hechos delictivos se vuelven cada vez más frecuentes y más crueles. La comunidad reclama medidas urgentes ante una situación que, para muchos, ya es insostenible.