La oposición no logró reunir el quórum necesario en la Cámara de Diputados para abrir la sesión especial en la que buscaba avanzar contra el DNU 70/23 del Gobierno de Javier Milei. Cumplida la media hora reglamentaria desde el horario de convocatoria, solo 121 legisladores se habían sentado en sus bancas, ocho menos de los necesarios para iniciar el debate.
El resultado fue celebrado por el oficialismo, que destacó la ausencia de diputados de distintos bloques que podían resultar decisivos para alcanzar el número requerido. Entre ellos se encontraban ocho legisladores de Provincias Unidas, tres representantes tucumanos del bloque Independencia y el misionero Alberto “Colo” Vancsik, de Argentina Federal.
La sesión tenía otros temas relevantes en agenda: el tratamiento de un proyecto de emergencia en discapacidad y una iniciativa de alivio y regularización de deudas familiares.
La oposición, contra las cuerdas
Tras el fracaso de la convocatoria, los bloques opositores quedaron ante la dificultad de reunir nuevamente a los legisladores necesarios para avanzar con el temario. Entre quienes habían firmado el pedido de sesión se encontraban representantes de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y sectores de Provincias Unidas y Argentina Federal, además de legisladores de otros espacios provinciales.
En paralelo, el debate sobre el DNU se cruza con la discusión judicial y legislativa en torno a la normativa. El texto original menciona un dictamen que busca dejar sin efecto el artículo 154 del decreto mediante una ley que había obtenido media sanción en el Senado, pero que permanecía sin tratamiento en Diputados.
Desde Unión por la Patria cuestionaron a los legisladores que no acompañaron la sesión y advirtieron que la discusión judicial sobre la Ley de Tierras aún no está resuelta.
“Estamos en 120, 123. Si tenemos que morir con las botas puestas, lo vamos a hacer, y que queden expuestos los que quieren que siga el DNU 70”, afirmó un diputado nacional de ese bloque. Y agregó: “La Justicia no decidió la cuestión de fondo sobre la ley de Tierras”.
La falta de quórum impidió que la Cámara comenzara a debatir los proyectos previstos y representó un revés para la estrategia opositora, mientras el oficialismo logró evitar, al menos en esa jornada, que avanzara la discusión parlamentaria.