Un preso de 62 años alojado en la Unidad Penal Nº 1 de Lisandro Olmos es investigado como presunto jefe de una organización dedicada a estafas telefónicas y vinculada con robos en viviendas. Según la pesquisa, utilizaba una identidad policial falsa para engañar a sus víctimas y obtener dinero.
El sospechoso se presentaba como el “subcomisario Gutiérrez” y habría efectuado al menos 50 llamadas por día. Los registros incorporados a la causa permitieron identificar miles de comunicaciones realizadas desde el establecimiento penitenciario.
La investigación derivó en allanamientos simultáneos en las unidades 1 de Olmos y 44 y 15 de Batán. Participaron efectivos de las DDI de Mar del Plata y La Plata, por orden de la Fiscalía Nº 13 del Departamento Judicial marplatense, a cargo de Mariano Moyano.
Durante el procedimiento en Olmos, los agentes encontraron al principal investigado junto a otro interno de 24 años, señalado como integrante de la estructura. En esa requisa secuestraron cuatro teléfonos celulares y dos troqueles para tarjetas SIM.
Entre las maniobras atribuidas al grupo aparecen llamadas en las que se afirmaba que un familiar estaba detenido, falsas urgencias económicas y comunicaciones realizadas bajo la identidad de supuestos empleados bancarios. Los investigadores sostienen que los relatos buscaban presionar a las víctimas para que entregaran dinero.
La hipótesis policial describe una organización con funciones repartidas: algunos integrantes buscaban información sobre posibles víctimas, otros efectuaban los llamados y otros estaban vinculados con delitos fuera de las cárceles.
Los procedimientos en Batán alcanzaron a otros tres sospechosos y permitieron secuestrar más celulares y documentación. Los dispositivos serán peritados para reconstruir las comunicaciones, identificar a otras posibles víctimas y precisar la participación atribuida a cada investigado.