El estadio Maracaná sufrió importantes destrozos tras el partido entre Vasco da Gama y Boca por la Copa Sudamericana. A pocas horas de la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores entre Flamengo y Estudiantes, el club brasileño confirmó que se llevan adelante trabajos de reparación para dejar el escenario en condiciones.
La situación generó preocupación en Río de Janeiro, donde Flamengo recibirá al Pincha este jueves 22 de octubre en un encuentro decisivo por un lugar en la final del máximo certamen continental. Se espera una convocatoria multitudinaria, con más de 70.000 espectadores y las entradas agotadas.
Según informó Flamengo a través de un comunicado oficial, el Consorcio Maracaná, responsable de la administración del estadio, notificó a la institución sobre los daños registrados durante el encuentro disputado el martes entre Vasco da Gama y Boca.
Entre los destrozos se contabilizaron cientos de butacas rotas, además de daños en baños, bares, rampas de acceso y cartelería de señalización. La magnitud de los incidentes obligó a poner en marcha un operativo de reparación de urgencia.
Desde Flamengo repudiaron lo ocurrido y calificaron los hechos como actos de vandalismo. También manifestaron su preocupación por el estado en el que quedaron distintos sectores de uno de los estadios más emblemáticos de Sudamérica.
Flamengo trabaja contrarreloj para recibir a Estudiantes
La proximidad del partido obligó a acelerar las tareas de recuperación. De acuerdo con la información difundida por el club brasileño, los trabajadores del Consorcio Maracaná permanecieron durante toda la noche realizando reparaciones para revertir los daños.
El objetivo es que el estadio pueda recibir sin inconvenientes a los miles de hinchas que asistirán a la revancha de las semifinales de la Copa Libertadores.
El encuentro despierta una enorme expectativa y definirá cuál de los dos equipos avanzará a la final. En la ida, disputada en el estadio UNO de La Plata, Estudiantes y Flamengo igualaron 0 a 0, por lo que la serie permanece abierta.
Pese a los destrozos, Flamengo expresó su confianza en que las reparaciones estarán terminadas a tiempo para el partido. Mientras continúan los trabajos, el foco está puesto en recuperar las instalaciones afectadas y garantizar las condiciones necesarias para el desarrollo del espectáculo.