Una nueva hipótesis alrededor del caso “Chocolate” Rigau apunta a una presunta maniobra destinada a mantener en silencio a los involucrados y evitar que la investigación escalara hacia niveles políticos superiores.
Según fuentes consultadas por Diario Gran La Plata, uno de los nombres que aparecería detrás de esa trama sería el senador bonaerense Adrián Santarelli, representante de la Tercera Sección Electoral, dirigente de Lomas de Zamora y sobrino del histórico dirigente peronista y expresidente de la Cámara de Diputados Osvaldo Mércuri. Santarelli también mantiene vínculos políticos de larga data con el espacio de Martín Insaurralde y Federico Otermín.
Las fuentes sostienen que Santarelli habría tenido participación en movimientos políticos vinculados al origen del caso y que posteriormente habría recurrido a un integrante del Tribunal de Casación Sala 1 (Donde según fuentes se lo habría visto varias veces por los pasillos) para que le acercara un estudio jurídico capaz de intervenir en las defensas de los denominados “chocolatosos”.
La presunta estrategia habría consistido en mantener un verdadero “código de silencio”: que los involucrados evitaran declarar sobre niveles superiores, asumieran individualmente las responsabilidades y buscaran soluciones procesales con penas mínimas o en suspenso, procurando evitar juicios orales que pudieran ampliar la investigación.
En esa hipótesis aparece el estudio Gascón Molina, defensores de Julio “Chocolate” Rigau. Fuentes sostienen que habría tenido un rol central en esa estrategia e incluso podría haber articulado la incorporación de otros abogados para mantener una misma línea defensiva.
La existencia de una estrategia jurídica coordinada entre distintas defensas ya fue señalada públicamente por investigaciones periodísticas. TN informó que alrededor de las causas aparecieron numerosos abogados representando grupos de titulares de tarjetas y describió al estudio Gascón Cotti-Molina como uno de los ejes de esa estructura defensiva.
Otro punto que genera interrogantes es la relación económica de los abogados con la propia Cámara de Diputados bonaerense.
Miguel Ángel Molina, el abogado que fue polémica en La Plata por dar positivo en alcoholemia y darse a la fuga, figura en registros laborales con antecedentes de aportes provenientes de la Cámara de Diputados. Una investigación de REALPOLITIK informó que esos registros lo muestran con la Legislatura como empleadora durante períodos iniciados en 2021.

Los vínculos alcanzan también a la familia Gascón. Gascón hijo habría sido asesor de la entonces diputada radical Sandra París y posteriormente ocupó funciones dentro de la Cámara. LA NACION confirmó además que Molina, Alfredo Gascón y su padre tuvieron relaciones laborales con Diputados.
La pregunta que atraviesa esta nueva línea es concreta: ¿quién pagó realmente las defensas de los involucrados en el caso Chocolate y quién decidió qué abogados debían representarlos?
La hipótesis que circula entre las fuentes consultadas sostiene que podría haber existido una coordinación destinada a garantizar el silencio de los imputados y evitar que la causa avanzara hacia responsabilidades superiores.
Por ahora, esa presunta maniobra deberá ser respaldada por elementos judiciales concretos. Pero los vínculos laborales, políticos y jurídicos que rodean a las defensas vuelven a poner bajo la lupa una pregunta que permanece abierta desde el comienzo del escándalo: quién estuvo detrás de los abogados de Chocolate Rigau.
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